Christchurch
Situada en la isla del Sur de Nueva Zelanda, descendiendo por la costa se encuentra Christchurch, la mayor urbe de esta isla.
Con un tercio de su superficie dedicada a parques, reservas o campos de deportes, a Christchurch se le llama con razón la "ciudad jardín".
Darse una vuelta por cualquiera de sus enormes parques; en el de Hagley hallará uno de los mejores jardines botánicos del mundo o recorrer en barca el río Avon durante casi una hora son algunas de las multiples actividades que nos ofrece esta ciudad. Disfrutar de comida exquisita, teatro en vivo, galerías de arte y vida nocturna, degustar las cosechas premiadas en wine trails de Canterbury, pasear por los entretenidos mercados durante los fines de semana, seguir el trail a través del Cultural Precint y tomar el de arte y cultura, o desafiar a la suerte en el Casino.

La Plaza de la Catedral sigue
siendo el corazón de la ciudad. En Christchurch
la arquitectura es un
espectáculo. El antiguo edificio del Gobierno Provincial de
Canterbury
refleja la distintiva arquitectura gótica del siglo pasado. En Lyttelton,
el puerto de Christchurch,
existe un original faro en forma de castillo que
data del siglo pasado.
"Sign of the Tahake"
hoy convertido en café restaurante es un impresionante edificio gótico
de
piedra en las Colinas de Cashmere, desde donde se domina la
ciudad y las
planicies de Canterbury.
La Catedral Anglicana es una buena muestro de gótico inglés, y tiene una hermosa vidriera. La catedral católica es la mejor obra de arquitectura renacentista del país, y su interior es igualmente soberbio.
Entre los excelentes museos de la ciudad destacan la Maori and maori-bird Gallery y la Robert McDougal Gallery. En el Canterbury Museum se puede ampliar información sobre el tema, además de disfrutar de recuerdos de los primeros habitantes de la ciudad, la reconstrucción de una calle del siglo pasado.
Un teleférico lnos sube hasta el Monte Cavendish, desde donde la vista abarca la bahía y las llanuras de Canterbury hasta los Alpes del Sur. En estos últimos merece la pena visitar el Parque Nacional de Mount Cook, la cumbre más alta de los Alpes Meridionales.





